Vamos a aclarar una cosa: no hay nada “gratis” en el mundo. Lo que pasa, es que en el mundo de hoy en día, los datos son la moneda más valiosa. Por eso Google te regala gmail completo con todas las funcionalidades, para tener tus datos y poder presentarte anuncios en tus búsquedas. Esos anuncios los pagan empresas que quieren venderte productos, Por eso Facebook es gratis y lo seguirá siendo a costa de ir anulando tu privacidad online.

 

¿Te has fijado que si vas a airbnb y miras precios de habitaciones en La Coruña para este finde, tu Facebook se llena de ofertas relacionadas con La coruña ese finde? Puedes darle las gracias las “fabulosas cookies” o al hecho de estar registrado con el mismo gmail en AirBnB que en Facebook… Los mecanismos publicitarios se perfeccionan con el tiempo. Esto no irá a menos sino a mucho más.  

 

Lo maravilloso para las grandes del mercado, las llamadas GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon) es que los usuarios seguimos en “modo honesto”. O sea, que cuando nos piden nuestros datos, decimos la verdad, y tenemos una tendencia innata a rellenar todo el cuestionario, sea o no obligatorio.

 

3 trucos simples para proteger tu privacidad online

 

  • ¡Miente! Así dicho de buenas a primeras queda un poco feo, pero es la realidad. Desde que para acceder a mi banco uso mi fecha de cumpleaños, no pongo la auténtica en ningún formulario. Tengo un par de fechas falsas que recuerdo y uso esas en todos mis perfiles online. Prefiero menos felicitaciones el día de mi cumple, y más privacidad. Así también puedes aprovechar y quitarte algún añito 😉

 

  • ¡Limita! separa redes sociales y limita quién puede ver qué. Si necesitas tener muchos “amigos profesionales”, create un perfil distinto, donde no conste información personal. No dejes que te aconseje la pereza: tener dos perfiles no es un drama ni te roba las horas, pero protege tu privacidad online de manera muy eficiente.

 

  • ¡Evita relaciones lógicas y evidentes! Sí, mola mucho darle al like de las fotos de tu hijo en el cole, pero si usas redes sociales extensamente, es como ponerle una diana en la espalda a tu hijo diciendo “voy a este cole, a este curso y salgo a las 1630”. ¿Paranoia? Quizás, pero es tan fácil evitar dar esa información que hacerlo me parece imprudente.

 

Si no aplicas estas tres normas, cualquiera que abra tu móvil con el Facebook conectado sabe tu nombre, donde vives, donde trabajas, qué día naciste, donde van tus hijos al cole y a qué hora salen de extraescolares. Y solo acaba de abrirlo. Me parece un poco demasiada información como regalo de bienvenida.

 

¿Es necesaria tanta protección?

 

Es como los guiris por La Rambla: todos son potencialmente robables, pero los que llevan una cámara de 5.000€ al cuello tienen más papeletas en la tómbola del atraco. Si no llevas gadgets ostentosos y vendibles a la vista, tienes menos posibilidades.

 

No significa que aplicando estas tres normas para preservar tu privacidad online nunca te vayan a robar información, pero hay quien se lo pone más fácil que tú.

 

Privacidad online de las fotos

 

Nos encanta compartir fotos online. Solo hay que mirar Instagram…

Yo tardé un poco en darme cuenta del juego de las fotos, hasta que me pasó algo personal que me hizo cambiar de chip con las fotos.

 

En la entidad en la que trabajaba allá por 2012 estaban organizando un congreso sobre la infancia. Necesitaban una foto tierna y bonita para el cartel y fueron a Google. Cuando presentaron el cartel a la junta reconocí de inmediato a una amiga y su hija. Un robado en toda regla.

Inconsciente e inocente, pero robado al fin y al cabo. ¿Sabes lo que pasa con esas fotos tan monas de tus niños o de tus amigos? El mundo es muy grande y es dificil que te pase lo que a mi: conocer a las dos partes de la transacción, pero tus fotos se usan en algún lugar del mundo, igual que tú usas las de los demás para tus powerpoints.

 

La pregunta es la misma: ¿Quieres aportar tus fotos a la comunidad internacional? Perfecto. Yo no.

 

Haz un pequeño ejercicio: busca tu nombre en google images a ver qué sale. Todas esas fotos están a la disposición de cualquiera. Ahora busca el nombre de tus hijos/sobrinos si los tienes. ¿Qué tal? ¿Te has reconocido rápido? ¿Alguna foto que no esperabas? ¿alguna que ni sabías que existía?

 

Recuerda,

si no te ha gustado lo que has visto, protege tu privacidad online: miente, limita y evita relaciones lóficas en tus perfiles digitales.