¿comprarías un piso sin verlo solo porque te lo recomienda un conocido?¡Espero que no! Pero cuando te pones a buscar el mejor software para tu empresa, aceptas recomendaciones de todo el mundo, porque no tienes un criterio claro para saber lo que necesitas de verdad.  

 

Para ayudarte a elegir el mejor software para tu empresa, aquí tienes mis tres trucos infalibles

 

1- Pide referencias. Pon en práctica el tres-tres.

 

En el vídeo anterior mencioné el 3-3 como uno de los remedios low-cost. El 3-3 no es más que pedir referencias. Es sencillo de aplicar y te ahorra muchos sustos y disgustos

antes de contratar a cualquier persona o servicios desconocidos.

 

Existen dos tipos de referencias: las que le pides a tu proveedor de software y las que consigues a través de las redes sociales. Empecemos por la primera. Cuando quieres contratar un empresa de software pídele que te dé el contacto de 3 clientes que llevan más 3 años usando su sistema. Si esta empresa no es capaz de darte 3 nombres de 3 clientes satisfechos que estén dispuesto a hablar por él, que lleven más de 3 años con su empresa… tómatelo como un toque de atención. Si decides contratarlos, ya sabes lo que hay, es una apuesta de alto riesgo. Si te van las emociones fuertes, adelante.

 

El segundo tipo de referencias se consiguen a través de las redes sociales y son las más fiables. ¿Cómo funciona? Muy sencillo: entra en Linkedin y busca entre tus contactos si conoces a alguien que trabaje o tenga algún tipo de relación con las empresas que este proveedor de software tiene anunciadas en su web como clientes. Contácta con estas personas directamente por LinkedIn y podrás hablar con libertad. Esta es información de primera mano, de la buena.

 

Si estás pensando en un inversión de gran calado, entre los 10.000 y los 50.000€, este segundo tipo de referencias son vitales porque te darán una información que te evitará problemas más adelante. Sabrás más cosas de las que ellos te quieren contar. Eso es muy útil para prevenir situaciones incómodas durante el proyecto.

 

2- No te olvides de apuntar

 

El segundo truco infalible es apuntar. Parece una tontería pero es una herramienta muy poderosa. Es clave para  las empresas pequeñas y autónomos que estáis probando softwares en la nube. Apunta lo que te gusta y lo que no te gusta de cada software porque cuando hayas probado 6 o 7 softwares distintos, pensarás “y ese primero, ¿era mejor que este?” y no te acordarás de nada. En tu cabeza de producte un remix de todos los softwares que no lo ordena ni Mari Kondo.

No nos vamos a engañar, apuntar por apuntar es tontería. Si quieres aprender a apuntar de forma metódica y eficiente, te invito a participar en la segunda edición de mi reto “Has más en menos tiempo”. Una de las plantillas incluídas es precisamente la de apuntar con método. Participar en el reto es una revolución: Menos tiempo perdido en el trabajo = más tiempo de ocio.

 

3- Antes de comprar, hay que dibujar el proceso

 

El tercer truco infalible es dibujar el proceso. Saber lo que haces te ayuda a elegir mejor. No hay nada peor que salir a comprar sin tener ni idea de lo que necesitas, acabas comprando lo que más te gusta o lo primero que te ofrecen para evitar seguir comprando. ¡Error!

 

Si vas a comprar software y nos sabes como funciona tu empresa o como quieres que funcione, seguro que no vas a comprar el adecuado. Hay que definir el proceso, hacerte muchas preguntas, muchas te van a incomodar, pero son necesarias igualmente. Trata de dibujar tu empresa con cuadritos y flechitas. Si no puedes dibujarlo, va a ser imposible que un proveedor de software te entienda en una visita de un par de horas.

 

En resumen,

  • Pedir referencias, especialmente de las que no vienen directamente del proveedor de software
  • Apuntar metódicamente todo que te gusta y no te gusta de este software
  • Dibujar el proceso y hacerte las preguntas necesarias antes de invertir en un software.