Voy a confesar: he usado aplicaciones para ligar por internet 🙂 Y hoy no va de terapia de pareja pero el modo en que se inician, desarrollan y terminan las relaciones de pareja, me sirve para ilustrar la relación entre tú y ese software que compraste con toda la ilusión del mundo y que abandonaste a las dos semanas.

 

¿Qué le pides a la persona de tus sueños? Puede ser altura, peso, color de ojos, de pelo, ciertos rasgos de personalidad, una actitud concreta ante al vida, etc etc. Cada persona tiene su lista de “deseos” y su lista real de “imprescindibles”. Cuando comparas un deseo con un imprescindible tienes claro cuál de los dos es importante.

 

 

FASE 1 de la relación con tu software: Necesidades

 

¿Prefieres que una persona rubia o leal? (sin ofensa de las personas rubias please!)

La mayoría prefiere la lealtad antes de un color de pelo, pero cuando miramos softwares en la nube, decimos “es bonito” en vez de “me sirve para poder crecer”. Es decir, nos quedamos con el pelo rubio.

 

Haz la lista de tu pareja ideal (aunque ya la tengas). Dedícale al menos 5 minutos. Haz una lista bien larga de todo lo que consideras esencial para que una persona comparta tu vida.

 

Ahora haz el mismo ejercicio con el sistema (aunque no sepas como se llama) que te ayudaría a tener más horas libres.

 

En el 80% de casos, la lista de tu pareja ideal es super específica, con rasgos como “más de 1,85cms”, pero en la lista de software aparecen frases vagas del estilo “que tenga agenda”. Para hacer una comparación. “que tenga agenda” en la lista de la pareja sería el equivalente de “que sea alto”. Pero ¿cuánto es “alto”? “más de 1,85” es concreto y medible. Ahora repasa tu lista del sistema y convierte “que tenga calendario” en una necesidad concreta de resolver un problema específico.

 

 

FASE 2 de la relación con tu software: Descubrirse

 

Esto nos ha pasado a todos: la persona perfecta resultó no serlo tanto. Siempre hay algun defectillo que no habías contemplado en tu lista que manda la relación al garete porque no lo puedes soportar a largo plazo.

 

Pero a veces ocurre lo contrario: esa persona que no cumplía ni la mitad de tus requisitos, te enamora por completo y te saca del mercado. Le diste la oportunidad de intentarlo y demostró tener cualidades muy superiores a la persona perfecta.

 

Con tu sistema funciona parecido: a veces aparecen necesidades nuevas que no estaban en tu lista y otras descubres virtudes que no te habías planteado. No tengas miedo a reconocerlas, aunque esto te lleve a la fase 3

 

 

Fase 3 de la relación con tu software: ruptura o amor eterno

 

Después de descubrir a fondo a una persona, puedes decidir quedarte o dejarle. No hay muchas más opciones y las dos son complejas. Afortunadamente, dejar un sistema en la nube de 10€ al mes es bastante menos dramático.

 

Puedes usar uno de los clásicos “no eres tu, soy yo”, porque el software en la nube no se ofende ni te llora, ni te dice que cambiará por ti. Y de momento no tienen equipos de telemarketing plastas como los operadores de móviles (todo llegará).

 

En el caso de los sistemas en la nube, es frecuente que el sistema perfecto no encaje contigo porque es la primera vez que usas un sistema contable. No tienes claro qué te gusta y qué no. Es como la primera experiencia sexual: te genera muchas más preguntas que respuestas.

 

El momento de ruptura con tu software debe se un momento de alegría. Como Edison: acabas de descubrir un sistema más que no te funciona. El siguiente podría ser el bueno. Si sigues el truco infalible número 2 (puedes verlo aquí), al cabo de unos meses tendrás una lista super concreta de cómo debe ser tu sistema ideal, podrás ir directo al “match” perfecto.

 

Si estás en el proceso de compra o de valoración, puedes pasarte por el reto antes del 6 de noviembre y acceder a mi metodología para ponerle nombre y apellidos al sistema que hará de tu vida un lugar con más tiempo libre para pasarlo con la persona ideal.