Cuando empiezas un negocio, te preocupa saber cuál es la clave del éxito: ¿qué es lo que conseguirá que tu negocio supere vivo la frontera del tercer año? ¿Hay receta mágica?

 

No.

 

Tener un buen producto, desarrollar un buen modelo de negocio de lo más innovador validado por un experto, disponer de una cuenta corriente saneada con ahorros para aguantar, colaborar con los mejores…. Nada de esto es la clave del éxito en el mundo digital.

 

La clave del éxito es la Rapidez.

 

¿Qué significa ser rápido?

Aclaremos que “rapidez” no es trabajar más deprisa (eso lo hace una máquina), cuando hablo de rapidez, me refiero a actuar deprisa. Es decir, captar información del entorno, procesarla, sacar conclusiones y EJECUTAR CAMBIOS. Escribir planes no hará que tu empresa crezca o siga adelante.

 

PASO 1: Captura de datos

 

Excel no sirve. Ya lo digo por adelantado. Si vendes muy poco, como 4 facturas al mes, puedes usar tu cabeza en vez de excel, pero si te preparas para crecer: necesitas una base de datos. Un sistema como Google Analytics que te diga en una sola pantalla en qué provincia te compran más, o a qué hora hay más visitantes en tu web.

Cuanto más volumen de ventas tengas, más importante es la analítica. Cuanto más globales sean tus ventas, más falta te hará saber zona geográfica y horaria para definir las mejores promociones.

Aviso a navegantes: los datos que no pides, no los tienes. Si necesitas saber la edad de tus clientes, pídeles la fecha de nacimiento y mándales un pequeño detalle cuando cumplan años.

 

 

PASO 2: Convierte datos en perfiles de clientes

 

Tener datos te dará conocimiento de cómo va tu negocio.

Procesar los datos te da información. Te aclaro la diferencia. El listado de gastos del trimestre son datos. Poder preveer en qué fecha se acabarán tus fondos propios y tendrás que cerrar si no vendes suficiente es información que te permite actuar.

Si no sabes quien te compra no puedes saber dónde buscar nuevos clientes.

 

Tu empresa eres tú. No puedes delegar el control y el análisis por mucha pereza que te dé.

 

 

PASO 3: Decisiones con un propósito

 

Si sabes lo que pasa en tu negocio, tienes información, te toca tomar decisiones. Si eres un autónomo, decides contigo mismo, pero si tienes un equipo, necesitas que todo el mundo tenga poder de decisión. En caso contrario, serás el nudo que ahogue a tu negocio y tu salud mental.

Foco es saber a donde vas. Tener una visión de a donde quieres llegar, de modo que puestos ante informaciones elaboradas con datos reales, cualquier persona de tu empresa tomará una decisión coherente porque todos vais enfocados al mismo punto final.

 

 

PASO 4: Actúa y comprueba

 

Analítica es el paso posterior a ACTUAR. Analizar sirve para capturar datos que validen tus decisiones y tus actuaciones. Si has lanzado un nuevo producto, ¿se ha vendido bien en el nuevo segmento que habías identificado? ¿No? pues no te rasgues las vestiduras. Todos la cagamos.

Lo importante es volverlo a intentar. Fallar mucho y fallar barato. 100% Lean. Cada fallo es un aprendizaje que ganas.

 

Si quieres ver los ejemplos prácticos de cada paso, puede escucharlos en el vídeo.