Vas a vender online. No es una pregunta, es una afirmación a futuro. Si aún no ofreces tus productos en la red, no vas a poder escapar mucho más tiempo. No se trata de si vas vender online, sino de cómo vender online sin arruinarse o sin dejarse decenas de horas de sueño.

 

Los hábitos de compra de las familias han cambiado. Los horarios de trabajo se alargan y las mujeres (por suerte) ya no estamos en casa limpiando y haciendo la compra en el mercado del barrio a  las 11 de la mañana.

 

Aunque suene a tópico de telediario, estamos en un momento de transición y cambio generacional:

 

los comercios locales deben salir al mundo digital o morir con sus clientes actuales.

 

Cuando hablo de “salir al mundo digital” no solo me refiero a cómo vender online. En “mundo digital” se incluye el pack de medios digitales al alcance de cualquier negocio: promoción en redes sociales, tener tu tienda marcada en google, tener perfil en webs de referencias como TripAdvisor o parecidos, etc.

 

Al hablar de negocio locales, me refiero a tiendas físicas, de barrio, de toda la vida; a esos negocios que no ven claro cómo vender online porque lo que ofrecen es 100% real y tangible.

 

Visto que darse a conocer en medios digitales es  imprescindible, ¿por que no dar el siguiente paso y vender online?

 

Si estás online sin vender online estás perdiendo pasta

 

Voy a ponerte dos ejemplos bien distintos de cómo dos negocios locales que podrían vender online a muy bajo coste. Uso ejemplos personales para que veas que cualquier negocio puede encontrar el cómo vender online si te centras mejorar la velocidad operativa de tu negocio y eliminar tareas “basurilla” que no te aportan pasta, y te aburren cada día.  

 

Vender online es facilitar la transacción comercial en la red.

 

 

Ejemplo 1:¿ Cómo vender online si eres un centro de masajes?

 

Un masaje es un servicio que debe darse físicamente, no hay opción de empaquetarlo y mandarlo por DHL.  

 

Mi masajista es la caña. Es buenísima, agradable y de precio ajustado. Entras con un dolor y sales sin él. Es tan buena, que nunca tiene horas libres. Es un drama. Si me da un tirón, la primera hora libre que tiene es en dos semanas. Y lo que es peor: tengo que conseguir que se ponga al teléfono para descubrir cuál es su primera hora libre.

 

¿Solución? Le reservo horas a dos meses vista por si las necesito (y como yo, la mitad de sus clientes) y le bloqueamos la agenda “porsiaca”. A partir de ahí se suceden múltiples cancelaciones, ajustes y llamadas que le consumen las horas que no tiene.

 

¿Cómo vender online y liberar horas?

 

Permitiendo reserva y pago online. La reserva podría resolverla con un calendly gratuito. El pago sí tendría coste, pero con su volumen podría instalar un TPV en la web y pagaría comisiones bajas. Puedes ver las comparativa de comisiones para sistemas de pago online en este artículo

 

¿Qué mejoras tendría con este cambio?

  • Dejaría de tener que gestionar la agenda a base de llamadas de última hora y reduciría su nivel de estrés
  • Captaría a los clientes nuevos que la llaman, no la encuentran y reservan en otro masajista.
  • Dejaría de tener tantas reservas “porsiaca” con sus cancelaciones, cambios y llamadas
  • Evitaría pérdidas económicas de clientes que no se presentan porque olvidaron su cita.

 

Ejemplo 2: ¿Cómo vender online si eres una pescadería?

 

Me encanta el pescado, pero no me gusta el del super congelado, y mi capacidad para pasar por una pescadería a comprarlo fresco es limitada porque no tengo ninguna cerca de casa. Además como soy nula cocinando, a veces no sé ni qué pedir en la pescadería!

 

El pescado fresco es un producto altamente perecedero, de modo que a la pescadería también le interesa vender todo el pescado del día para no tener pérdidas.

 

¿Cómo vender online y vender más?

 

Permitiendo el encargo y pago online con recogida en la tienda. Podrían ponerlo en marcha de manera piloto con un Shopify por menos de 30€ al mes.

 

¿Qué mejoras tendría con este cambio?

  • El propietario podría ajustar mejor sus compras, porque tendría pedidos en firme ya pagados. Así evitaría tirar pescado no vendido.
  • Podría preparar los pedido a las horas de menos trabajo, porque muchas de las recogidas serían por la tarde/noche.
  • Tendría una base de datos de clientes que compran regularmente o ocasionalmente para mandarles promociones de último minuto. Por ejemplo: “quieres que añada 100gr de gambas a tu pedido con un descuento del 50%?” De este modo daría salida al pescado restante al final del día.
  • Podría generar nuevas necesidades ofreciendo recetas y trucos para cocinar nuevos pescados a sus clientes y así aumentar las ventas.
  • Este mecanismo no le impediría seguir atendiendo a sus clientes presenciales del mismo modo de siempre y con el mismo mimo. De hecho con más volumen podría ofrecer mejor calidad y más variedad también para los clientes de siempre.

 

Piensas que tu negocio no puede digitalizarse, o no ves claro cómo vender online, espero que estos dos ejemplos hayan cambiado tu visión.

Si quieres saber qué ideas tengo para digitalizar tu negocio, no tienes más que ponerte en contacto, o escribir tu pregunta en los comentarios de este posts.